En 2026 el mercado inmobiliario argentino enfrenta un momento clave tras la reactivación de los créditos hipotecarios UVA. Luego de un año de crecimiento impulsado por el regreso de estas líneas de financiamiento, el sector busca consolidar una nueva etapa de expansión, condicionada por la estabilidad económica y las perspectivas de tasas de interés.
Reactivación del crédito y contexto general
Durante 2025 se observó una reactivación en la oferta de créditos hipotecarios por parte de los bancos, aunque con cierta pausa durante el proceso electoral. Ahora, con mayores señales de estabilización macroeconómica, los analistas consideran que el mercado podría entrar en una fase más sólida en 2026.
Las tasas actuales, aunque todavía elevadas en comparación con estándares internacionales, muestran una tendencia más previsible y un posible sendero descendente en el mediano plazo si se mantiene el clima positivo en la economía.
Tensiones y expectativas sobre las tasas
Expertos consultados por Bloomberg Línea destacan que las tasas hipotecarias han reflejado un proceso de normalización que no se veía hace tiempo. Aunque no son bajas, empiezan a alinearse con los valores de ingresos y del metro cuadrado.
Uno de los principales desafíos para el mercado argentino es que el crédito hipotecario históricamente no fue un componente estable del sistema financiero. Hasta ahora, la mayoría de las compras se realiza con capital propio y no vía financiamiento, lo que limita la expansión real del mercado.
Desde diferentes bancos se observa que las consultas por créditos han aumentado; sin embargo, el volumen de operaciones se mantiene relativamente estable desde los últimos meses, lo que indica cautela por parte de los inversores y compradores.
¿Hacia dónde van las tasas?
Según economistas, la probabilidad de que las tasas bajen es mayor en el mediano plazo que en el corto. Este descenso dependerá de que factores macroeconómicos —como la reducción del riesgo país y la estabilidad general de la economía— se consoliden.
En este contexto, las tasas hipotecarias en Argentina tienden a estar entre UVA + 6% y UVA + 13%, de acuerdo con ejecutivos del sector inmobiliario. A nivel regional, estas cifras se ubican dentro de un rango comparable con otros países latinoamericanos, aunque cada economía tiene condiciones distintas.
Estructura financiera y oportunidades
Un punto señalado por especialistas es la falta de cierta estructura financiera madura en Argentina, como la securitización de hipotecas, que permitiría a los bancos vender parte de sus carteras hipotecarias y liberar capital para nuevos préstamos. Esto podría facilitar un mayor acceso al crédito para más segmentos de la población.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, varios referentes del sector tienen una visión positiva. Se espera que:
- La demanda de vivienda continúe fuerte, impulsada también por un posible aumento en los salarios.
- Los precios de los inmuebles puedan subir moderadamente, reflejando una mayor actividad del mercado.
- La reducción gradual de tasas sea un factor clave para expandir el crédito hipotecario y hacerlo más accesible.
Un dato que respalda esta visión es el récord de escrituras en la provincia de Buenos Aires, que alcanzó el mejor octubre desde el año 2000, con más de 15.000 compraventas, lo que indica una demanda sostenida de propiedades.
Conclusión
Para 2026 el mercado inmobiliario argentino ofrece expectativas favorables, aunque sigue condicionado por la estabilidad económica general y el comportamiento de las tasas de interés. La normalización del crédito hipotecario, junto con una posible baja gradual de tasas, abre oportunidades para que más personas accedan a la vivienda propia con financiamiento. No obstante, la consolidación de estas condiciones dependerá del desempeño macroeconómico y de la capacidad del sistema financiero de ofrecer créditos de largo plazo de manera sustentable.